· Jonathan Izquierdo · Tecnología  · 6 min read

7 Señales de que Tu Startup Tiene un Problema de Deuda Técnica

La deuda técnica es invisible hasta que explota. Aprende a identificar las señales tempranas antes de que paralicen tu producto y tu equipo.

La deuda técnica es invisible hasta que explota. Aprende a identificar las señales tempranas antes de que paralicen tu producto y tu equipo.

La deuda técnica es como la deuda financiera: un poco es manejable e incluso estratégico. Demasiada te ahoga.

El problema es que la deuda técnica es invisible para quien no sabe mirar. No aparece en ningún dashboard. No hay una alerta que te avise. Crece en silencio hasta que un día te das cuenta de que tu equipo dedica más tiempo a mantener el sistema que a mejorarlo.

Estas son las señales de alarma que deberías conocer.

1. Cada Feature Nueva Tarda Más que la Anterior

Al principio, añadir funcionalidades era rápido. Ahora, features que parecen simples tardan semanas. Tu equipo te dice que “es más complejo de lo que parece”.

Por qué pasa: El código no está preparado para cambiar. Cada nueva funcionalidad requiere modificar muchas partes, y cada modificación puede romper algo. El equipo va con pies de plomo porque tiene miedo.

La señal concreta: Pide a tu equipo que estime una feature pequeña. Si la respuesta incluye mucho “depende” y “hay que ver cómo afecta a…”, tienes deuda.

2. Los Bugs Vuelven

Arreglasteis un bug hace tres meses. Ha vuelto a aparecer. O peor: arreglar un bug ha creado dos nuevos en otra parte del sistema.

Por qué pasa: No hay tests automatizados, o los que hay no cubren los casos importantes. El código está tan acoplado que cambiar una cosa afecta a otras de formas impredecibles.

La señal concreta: Pregunta cuántos bugs del último mes son regresiones (cosas que funcionaban y han dejado de funcionar). Si son más del 20%, tienes un problema.

3. Solo Una Persona Puede Tocar Ciertas Partes

“Eso lo toca Juan, que es el único que lo entiende.” Si Juan se va de vacaciones, esa parte del sistema no se toca. Si Juan se va de la empresa, tienes un problema serio.

Por qué pasa: El código es tan complejo o está tan mal documentado que solo quien lo escribió puede entenderlo. A veces ni siquiera esa persona.

La señal concreta: Pregunta qué pasaría si mañana no viniera la persona más senior del equipo. Si la respuesta es pánico, tienes deuda.

4. “No Toques Eso, Que Funciona”

Hay partes del sistema que nadie quiere modificar. Funcionan (más o menos), pero nadie sabe exactamente cómo ni por qué. Modificarlas es arriesgado.

Por qué pasa: Código legacy sin tests ni documentación. Funciona por accidente más que por diseño. Cada vez que alguien lo ha tocado, ha roto algo.

La señal concreta: Si tu equipo tiene “zonas prohibidas” en el código, esas zonas son bombas de relojería.

5. Los Despliegues Son Eventos de Alto Riesgo

Desplegar a producción requiere preparación, nervios y estar disponible por si algo falla. El equipo evita desplegar los viernes. Hay “ventanas de despliegue” limitadas.

Por qué pasa: No hay confianza en que el código funcione. No hay forma fácil de volver atrás si algo falla. El proceso de despliegue es manual y propenso a errores.

La señal concreta: ¿Con qué frecuencia despliega tu equipo? Si es menos de una vez por semana, algo va mal. Las empresas modernas despliegan varias veces al día.

6. El Onboarding de Nuevos Desarrolladores Es Eterno

Contratas a alguien nuevo y tarda meses en ser productivo. Necesita que alguien le explique cómo funciona todo porque no hay documentación. Se pasa semanas preguntando “¿por qué esto está así?”

Por qué pasa: El código no es autoexplicativo. Las decisiones de diseño no están documentadas. Hay muchas excepciones y casos especiales que solo se conocen por tradición oral.

La señal concreta: Pregunta a la última persona que entró cuánto tardó en poder hacer una contribución significativa sin ayuda. Si son más de 2-3 semanas, tienes deuda.

7. El Equipo Está Desmotivado

Los desarrolladores senior quieren irse. Los que se quedan se quejan constantemente. Hay frustración visible cuando se habla del código.

Por qué pasa: A nadie le gusta trabajar con código malo. Es frustrante, estresante y hace que te sientas mal profesional. Los buenos desarrolladores buscan proyectos donde puedan hacer buen trabajo.

La señal concreta: Habla con tu equipo en privado. Pregunta qué cambiarían si pudieran. Si la lista es larga y dolorosa, tienes deuda. Y si no te dicen nada, puede que ya hayan desconectado.

¿Cuánta Deuda Es Demasiada?

Algo de deuda técnica es normal e inevitable. A veces tiene sentido tomar atajos para llegar al mercado más rápido. El problema es cuando:

  • La deuda crece más rápido de lo que la pagas
  • El “interés” (tiempo perdido) supera al tiempo productivo
  • El equipo no tiene tiempo reservado para pagarla

Una regla práctica: si tu equipo dedica más del 30% del tiempo a cosas que no son features nuevas ni bugs de usuarios (refactoring, arreglar tests, actualizar dependencias, “limpiar código”), la deuda está fuera de control.

Qué Hacer Si Reconoces Estas Señales

1. Acepta la Realidad

La deuda no desaparece sola. Ignorarla solo la hace crecer. El primer paso es reconocer que tienes un problema y que va a requerir inversión solucionarlo.

2. Cuantifica el Impacto

No en términos técnicos, en términos de negocio:

  • ¿Cuánto tardamos en sacar features?
  • ¿Cuántos bugs llegan a producción?
  • ¿Cuánto tiempo perdemos en incidencias?
  • ¿Cuánto nos cuesta contratar y retener talento?

Estos números justifican la inversión en pagar deuda.

3. Prioriza Estratégicamente

No puedes arreglarlo todo a la vez. Identifica:

  • Qué partes del código tocas más frecuentemente
  • Dónde están los mayores riesgos
  • Qué mejoras dan más valor con menos esfuerzo

Empieza por ahí.

4. Reserva Tiempo Sistemáticamente

No “cuando podamos”. Un porcentaje fijo del tiempo del equipo dedicado a pagar deuda. 20% es un buen punto de partida si la situación es seria.

5. Busca Ayuda Si La Necesitas

A veces el equipo está tan metido en el día a día que no puede ver el bosque. Una perspectiva externa puede identificar problemas que se han normalizado y proponer soluciones que no se habían considerado.

Conclusión

La deuda técnica es inevitable, pero no tiene por qué ser fatal. Las empresas que prosperan son las que:

  • Reconocen la deuda temprano
  • La gestionan activamente
  • Invierten en pagarla antes de que sea inmanejable

Si has reconocido varias de estas señales en tu empresa, no estás solo. La mayoría de startups pasan por esto. Lo importante es actuar antes de que la deuda paralice tu capacidad de innovar.


¿Tu código se ha convertido en un lastre? Hablemos. Podemos ayudarte a evaluar la situación y diseñar un plan para salir de la deuda técnica.

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